Superliga: Dueños gringos descubrieron que su modelo de codicia no funciona en el futbol europeo

Superliga: Dueños gringos descubrieron que su modelo de codicia no funciona en el futbol europeo

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Superliga: Dueños gringos descubrieron que su modelo de codicia no funciona en el futbol europeo

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Una opinión de Nancy Armour, USA TODAY

Stan Kroenke, John Henry y la familia Glazer aprender a la mala que silo porque juegan futbol en inglaterra no significa que pueden manejar un equipo de la Premier League como si estuviera en Estados Unidos.

Una cosa es ser codicioso. Otra cosa es ser tan desvergonzadamente obvio al respecto.

Los dueños del Arsenal, Liverpool y Manchester United, respectivamente, vieron sus grandes planes de una nueva fuente de dinero, disculpen, un torneo de temporada que incluye una docena de los equipos de futbol más prestigiosos del mundo, explotar en sus caras en tan solo 48 horas después de que se anunciara. Después del un amplio e implacable rechazo por parte de jugadores, fans, inversionistas y políticos, incluyendo al futuro rey de Inglaterra, Manchester City confirmó el martes por la tarde que se retiraba de la Superliga europea. Chelsea, Tottenham, Liverpool, Manchester United, Arsenal y el equipo italiano Inter Milan también han dicho que se encuentran negociando su salida.

La Superliga, resulta, no es ni super ni parece que pronto sea una liga.

Traducción: En el momento en que los fanáticos del Chelsea escucharon que su club se retiraba de los planes para unirse a la Superliga. No puedo decirte cuánta alegría me dio esta noticia. Siempre decimos que los deportes son “lo más importante y lo menos importante”, pero ver el juego que me encanta comer se ha sentido tan oscuro

El futbol en Europa, en Inglaterra particularmente, está lejos del modelo de puritanizmo de los días cuando los equipos profesionales reflejaban sus raíces de clase trabajadora. El futbol europeo está inundado en dinero, una cantidad obscena, y estos clubes de barrios pintorescos ahora son corporaciones multinacionales.

Y por mucho que los fans quieran aferrarse a la necia creencia de que ellos son los verdaderos dueños de sus equipos, en realidad son símbolos de estatus de sus dueños millonarios, algunos de los cuales ni siquiera viven en Europa y quienes no podrían ni decirte quien era David Beckham antes de sus días de con Posh-Spice.

Matt Dunham, AP

Pero Kroenke, Henry y los Glazers, quienes serían los cabecillas del fisco de la Superliga junto con Florentino Pérez del Real Madrid, calcularon muy mal.

Los estadounidenses en la Superliga pensaron que podrían ignorar las tradiciones y mirar con desdén a los fans y oficiales de la liga y, como lo hacen con la toma de dinero en los deportes en Estados Unidos,  todos eventualmente les seguirían la corriente. Kroenke, después de todo, vio a los Rams revolcarse en mediocridad en St. Louis por media docena de años, pero eventualmente logró a que la NFL le permitiera mudarse a Los Angeles, donde su elegante nuevo estadio escupe dinero como un cajero automático.

Probablemente incluso asumieron que algunos apoyarían la ingenuidad de la Superliga, impresionados de que los dueños hayan encontrado una forma de obtener la riqueza de la Champions League, el lucrativo toreno que reúne a los mejores equipos de todo Europa, sin tener que trabajar por conseguirlos.

A diferencia de la Champions League, donde los lugares se reciben con base en los resultados de las ligas domésticas, los fundadores de la Superliga tendrían sus lugares garantizados en su nuevo torneo.

Pero mientras eso estaría bien para la Legión de la Codicia, terminaría por destruir la ligas domésticas a lo largo de Europa porque sus temporadas se volverían irrelevantes.

¿Arsenal está en la novena posición con media docena de juegos restantes? Gran negocio. Con un lugar en la Superliga asegurado, no importaría si los Gunners salen invictos en los próximos partidos o si pierden cada uno de ellos. Incluso el miedo a descender perdería su impacto porque el dinero de la Superliga mantendría a flote al equipo original.

“No es un deporte cuando el éxito está garantizado”, dijo el director técnico del Man City Pep Guardiola antes de que el plan se desplomara el martes. “No es un deporte cuando no importa si pierdes.”

Porque los deportes profesionales estadounidenses no tienen el modelo de ascenso y descenso y comparten ganancias, los malos equipos están aislados de las repercusiones más severas, a nivel financiero y competitivo. Si no, los Chicago Cubs ya no existirían hace mucho tiempo.

Así que un modelo como la Superliga probablemente hacía sentido para los dueños estadounidenses. ¿Quién necesita responsabilidad cuando hay que hacer dinero?

Pero el futbol en Europa es más que un deporte, es una parte intrínseca de la sociedad. Cualquier cosa que amenace esto es una amenaza a su sociedad y su identidad.

Los estadounideneses como Kroenke, Henry y los Glazers quizás sepan eso, pero nunca podrán realmente entenderlo. No es de sorprender que sintieran la necesidad de crear su propio sistema y no es de soprender que falló de manera tan espectacular.

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